Lionel Henriquez B.

Ex Académico (Matemáticas) Universidad Austral de Chile 1974-2013. Desde 1990, combina su profesión, en la que ha escrito algunos artículos, con la poesía en la que tiene 12 libros publicados, 7 Monterrey (mx), 1 Junín de Bs. Aires (ar) 1 Lima (pe), 1 Valdivia (cl) y 1 Santiago (cl) y, en 8 antologías, 2 Lima (pe), 1 Barcelona (es), 1 Barranquillas (co), 1 Bogotá (co) y 2 en Santiago (cl). Poesía en http://lionelhenriquezbarrientos.blogspot.com/ y http://lionelalbertohenriquezb.blogspot.com/

Libro de Visitas Free counter and web stats
Tiempo en Valdivia
Hora mundial Reloj Mundial y Mapa de los Husos Horarios

miércoles, marzo 19, 2014


Foto: MATEMÁTICA-POESÍA Muchas personas, desde que me dediqué a la poesía como una función complementaria a mi actividad matemática, me han preguntado mi opinión acerca de porqué pienso que la matemática es poesía y nunca quise, hasta hoy, responderlo y ello fundamentalmente porque en lo que me referiré no hay nada escrito, o por lo menos nada he encontrado a pesar de lo mucho que he buscado en bibliografías que pudieran contener el tema. La verdad es que para hacerlo debo dejar de lado muchas consideraciones filosóficas acerca de la belleza y la estética establecidas desde los griegos hasta los días actuales y sólo considerar estos conocimientos desde mi pragmática óptica personal, pues de otra manera puedo entrar en contradicciones, por decir lo menos, con todos estos pensadores y por supuesto por ello se me tildaría como mínimo de necio. 1. Poesía Lo primero que debo considerar para entrar en esta complicada materia es precisar que en mi perspectiva personal, en los artefactos artísticos, en particular en la poesía, hay que distinguir claramente entre forma y contenido. Las formas, por ser estructuras, las valoro en la escala hermosura- fealdad, en tanto que los contenidos en su graduación riqueza-pobreza. Cuando se amalgaman en un artefacto artístico la hermosura con la riqueza en sus mayores grados, estaré hablando de una obra de arte. En la actualidad, las vanguardias, sobre todo en los artistas jóvenes, dejan un tanto de lado las estructuras, por no asignarles la importancia que les corresponde al estudio detallado y concienzudo de las técnicas y estilos que se han dado en el transcurso de la historia, para sólo preocuparse del contenido -no me referiré a las causas que los motivan para no hacerlo- y es por ello cuando me encuentro con un artefacto que me place, el cual ha sido efectuado por quien sí se ha preocupado del estudio de su arte , es porque en alguna medida se conjugan en él, en un buen grado, ambos parámetros, es decir, riqueza en su contenido y hermosura en su forma. Por otro lado, si me detengo en la poesía, existen dos formas de concebir un texto, a saber, cerrado (en círculo) o abierto (en espiral), como en las ciencias en que un problema es cerrado o abierto, en el primero es porque tiene solución y en el segundo hay que investigar una posible, la que obviamente no siempre se encuentra y algunos muchas veces se solucionan con grandes esfuerzos por parte de de quienes se dedican a investigarlos. Antes de entrar en la relación matemática-poesía me detendré, en la poesía, y para no extenderme en demasía, en lo relacionado con el verso clásico y en el verso libre, para posteriormente dar algunas ideas respecto a la matemática. Desde mi punto de vista, la poesía clásica se caracteriza por contener textos cerrados en cuanto a su forma, pero pueden ser abiertos o cerrados en sus contenidos, en cambio en el verso libre, muchísimos textos en este estilo son abiertos, no sólo en su forma, sino también en sus contenidos. Es por esto último, que desde mi perspectiva personal, el estilo verso libre es uno de los más difíciles de construir en la poesía, pues en cuanto se refiere a los abiertos, a medida que el autor avanza en el desarrollo del texto debe irse distanciando del centro o punto central del poema y para hacerlo, muchos poetas o se acercan demasiado o se distancian demasiado del centro, no haciendo buen uso de la síntesis, que es fundamental en la poesía, por no decir algo referente al ritmo (colores primarios: ritmo interno, numérico, de rima, de acentos y de consonantes), a la melodía o a los colores secundarios (imágenes concretas o abstractas, metáforas, etc.), para con ellas crear un texto armónico. En la construcción del verso clásico lo anterior tiene menor dificultad en cuanto a que está dado como un pentagrama en el cual hay que poner las notas correspondientes, pero sabiendo como hacerlo. Continuando con lo anterior, en cualquiera que sea el estilo de la poesía, las formas responden a determinadas estructuras que deben ser bien construidas para que causen el efecto esperado en el lector, no importando que sus contenidos sean verdaderos o falsos, contradictorios y que tampoco tengan alguna utilidad posible. Para ello hay que tener en cuenta que hay textos que en una primera lectura casi son lineales, pero que deben ser leídos nuevamente para que el lector después de haberlo internalizado -es en ello que contribuyen las buenas y excelentes formas- lo extraiga decodificado, pues cada poema es un mensaje eminentemente simbólico que se debe interpretar y aquí mi opinión es que mientras más interpretaciones tenga, ojalá uno por lector, mejor es el poema y eso por su contenido que le da la riqueza a que me refería anteriormente. En síntesis, para construir un buen texto poético el poeta debe preocuparse exhaustivamente de las formas, es decir debe construir hermosos textos que logren cautivar la vista y el oído del lector, como si fuera una hermosa escultura, pintura, un bello edificio o una pieza musical; pero también la preocupación de él debe estar centrada también en su mensaje que como aedo desea entregar. Así mientras mayor es su preocupación por las hermosas formas y por la riqueza de su mensaje, el que por lo general debiera catalogarse de excelente o muy bueno. Para finalizar lo anterior quisiera decir que las estructuras y el mensaje de un texto poético, como cualquier otro artefacto artístico deben estar supeditadas a técnicas y estilos, que en mi decir se corresponden con una suerte de Lógica Poética que es forzoso aprender para llevarlas al mejor de los puertos. 2. Matemática Ahora bien, en relación a la Matemática y por supuesto siguiendo ésta mi línea sintetizada de pensamiento me referiré a ella también en una apretada síntesis, dejando como punto final, el cómo ellas se tocan o bifurcan. Intentaré un pequeño análisis para comentar este punto En la matemática al igual que en la poesía hay que distinguir forma y contenido. La forma está subordinada a su buena construcción y para ello se debe estructurar en base a la Lógica Simbólica y a un lenguaje particular y simbólico que le es consustancial, el “Lenguaje Matemático”y que es la que permite en primerísimo lugar su buena arquitectura, en cuanto a entregar expresiones que estén bien formadas. Estas expresiones se corresponden con axiomas, teoremas y proposiciones, que son lo que nombro artefactos matemáticos, en cuanto a sus contenidos y ellos deben responder sí o sí con los criterios de verdadero o falso. Para construir un artefacto matemático hay que seguir determinadas reglas de formación que se corresponden con una ordenada y bien construida cadena de expresiones que deben estar subordinadas a la lógica de construcción que les impone el lenguaje matemático. Pero no basta el orden y lo bien construidos que deben estar los elementos usados en la construcción en estos artefactos, también ellos se deben subordinar a que cada frase matemática (ello por ponerle un nombre adecuado a lo que expongo) que contienen deben estar de acuerdo con el criterio de verdad o falsedad que impone la Lógica Simbólica y también la Matemática. Cualquiera que sea el artefacto matemático, debe estar de acuerdo con una verdadera síntesis y ser susceptible de un riguroso análisis que permita establecer su verdad en el caso de axiomas y teoremas y en el caso de proposiciones, poder determinar si ellas son verdaderas o falsas. También hay proposiciones que pudieran estar abiertas y en espera de poder ser solucionadas, en cuanto a que ellas pudieran ser verdaderas o falsas. Todo esto último, en cuanto al Análisis se corresponde con la Forma. En cualquiera de las ramas de la Matemática, llámese Aritmética, Geometría, Cálculo Diferencial e Integral, por sólo nombrar algunas, muchas proposiciones aparecen como problemas y éstos deben ser solucionados en términos de una solución correcta, si tiene solución (verdadera), usando para ello cadenas de frases matemáticas bien construidas y de acuerdo al criterio de verdad en que ellas deben estar sustentadas. Un artefacto matemático es hermoso en la medida que está sujeto a la mejor de las síntesis y en su construcción no se han empleado elementos superfluos o repetitivos y todas las frases matemáticas deben estar amalgamadas adecuadamente, de tal manera que en un posterior análisis (lectura matemática), tenga el orden adecuado y no entorpezca el mismo. Finalmente en cuanto al contenido, éste tiene riqueza en la medida que el artefacto sea de importancia y relevante (aunque no lo sea al instante de ser constituido), ya sea en el desarrollo de la Matemática in toto o que sea de mayor o menor utilidad para otras ciencias. 3. Matematica-Poesía A la luz de lo que he expuesto anteriormente, la relación que he encontrado en ambas está a la vista y no merece mayores comentarios de mi parte, pero tengo la certeza que más de alguno pensará que de acuerdo a lo descrito, cualquier ciencia se toca con la poesía y en eso estoy de acuerdo, ya que cualquiera que sea ella, tendrá un lenguaje propio que deberá ser construido adecuadamente (hermosa en su forma), para que sus propios contenidos provoquen en el lector o estudioso de esa disciplina la conmoción que le alegre o encante su espíritu (riqueza en su contenido), claro que a diferencia de la Poesía, será un universo sesgado, obviamente para quien sea parte activa o pasiva de la misma y que realmente se interese en ella. Por último, hago notar que este escrito no es nada más que un corto resumen de aquello que pienso respecto a la Matemática y a la Poesía, lo que naturalmente podría extender en cada uno de sus puntos. ©Lionel Henriquez B. Valdivia, Marzo de 2014






MATEMÁTICA-

POESÍA


Muchas personas, desde que me dediqué a la poesía como una función complementaria a mi actividad matemática, han preguntado mi opinión acerca de por qué pienso que la matemática es poesía y nunca, hasta hoy, respondí y ello fundamentalmente porque acerca de como percibo el tema no hay nada escrito, o por lo menos nada he encontrado, a pesar de lo mucho que he buscado en bibliografías que pudieran contenerlo.

La verdad es que para hacerlo debo dejar de lado muchas consideraciones filosóficas acerca de la belleza y la estética establecidas desde los griegos hasta los días actuales y sólo considerar estos conocimientos desde mi pragmática óptica personal, pues de otra manera puedo entrar en contradicciones, por decir lo menos, con todos estos pensadores y por supuesto por ello se me tildaría como mínimo de imprudente.

1. Poesía

Lo primero que debo considerar para entrar en esta complicada materia es precisar que en mi perspectiva personal, en los artefactos artísticos, en particular en la poesía, hay que distinguir claramente entre forma y contenido. 

Las formas, por ser estructuras, las valoro en la escala hermosura- fealdad, en tanto que los contenidos en su graduación riqueza-pobreza. Cuando se amalgaman en un artefacto artístico la hermosura con la riqueza en sus mayores grados, estaré hablando de una obra de arte.

En la actualidad, las vanguardias, sobre todo en los artistas jóvenes, dejan un tanto de lado las estructuras, por no asignarles la importancia que les corresponde al estudio detallado y concienzudo de las técnicas y estilos que se han dado en el transcurso de la historia, para sólo preocuparse del contenido -no me referiré a las causas que los motivan para no hacerlo- y es por ello cuando me encuentro con un artefacto que me place, el cual ha sido efectuado por quien sí se ha preocupado del estudio de su arte, es porque en alguna medida se conjugan en él, en un buen grado, ambos parámetros, es decir, riqueza en su contenido y hermosura en su forma. Por otro lado, si me detengo en la poesía, existen dos formas de concebir un texto, a saber, cerrado (en círculo) o abierto (en espiral), como en las ciencias en que un problema es cerrado o abierto, en el primero es porque tiene solución y en el segundo hay que investigar una posible, la que obviamente no siempre se encuentra y algunos muchas veces se solucionan con grandes esfuerzos por parte de de quienes se dedican a investigarlos.

Antes de entrar en la relación matemática-poesía me detendré, en la poesía, y para no extenderme en demasía, en lo relacionado con el verso clásico y en el verso libre, para posteriormente dar algunas ideas respecto a la matemática. 

Desde mi punto de vista, la poesía clásica se caracteriza por contener textos cerrados en cuanto a su forma, pero pueden ser abiertos o cerrados en sus contenidos, en cambio en el verso libre, muchísimos textos en este estilo son abiertos, no sólo en su forma, sino también en sus contenidos. Es por esto último, que desde mi perspectiva personal, el estilo verso libre es uno de los más difíciles de construir en la poesía, pues en cuanto se refiere a los abiertos, a medida que el autor avanza en el desarrollo del texto debe irse distanciando del centro o punto central del poema y para hacerlo, muchos poetas o se acercan demasiado o se distancian demasiado del centro, no haciendo buen uso de la síntesis, que es fundamental en la poesía, por no decir algo referente al ritmo (colores primarios: ritmo interno, numérico, de rima, de acentos y de consonantes), a la melodía o a los colores secundarios (imágenes concretas o abstractas, metáforas, etc.), para con ellas crear un texto armónico. En la construcción del verso clásico lo anterior tiene menor dificultad en cuanto a que está dado como un pentagrama en el cual hay que poner las notas correspondientes, pero sabiendo como hacerlo.

Continuando con lo anterior, en cualquiera que sea el estilo de la poesía, las formas responden a determinadas estructuras que deben ser bien construidas para que causen el efecto esperado en el lector, no importando que sus contenidos sean verdaderos o falsos, contradictorios y que tampoco tengan alguna utilidad posible. Para ello hay que tener en cuenta que hay textos que en una primera lectura casi son lineales, pero que deben ser leídos nuevamente para que el lector después de haberlo internalizado -es en ello que contribuyen las buenas y excelentes formas- lo extraiga decodificado, pues cada poema es un mensaje eminentemente simbólico que se debe interpretar y aquí mi opinión es que mientras más interpretaciones tenga, ojalá uno por lector, mejor es el poema y eso por su contenido que le da la riqueza a que me refería anteriormente. 

En síntesis, para construir un buen texto poético el poeta debe preocuparse exhaustivamente de las formas, es decir debe construir hermosos textos que logren cautivar la vista y el oído del lector, como si fuera una hermosa escultura, pintura, un bello edificio o una pieza musical; pero también la preocupación de él debe estar centrada también en su mensaje que como aedo desea entregar. Así mientras mayor es su preocupación por las hermosas formas y por la riqueza de su mensaje, es que por lo general debiera catalogarse de excelente o muy bueno. 

Para finalizar lo anterior quisiera decir que las estructuras y el mensaje de un texto poético, como cualquier otro artefacto artístico deben estar supeditadas a técnicas y estilos, que en mi decir se corresponden con una suerte de Lógica Poética que es forzoso aprender para llevarlas al mejor de los puertos.

2. Matemática


Ahora bien, en relación a la Matemática y por supuesto siguiendo ésta mi línea sintetizada de pensamiento me referiré a ella también en una apretada síntesis, dejando como punto final, el cómo ellas se tocan o bifurcan. Intentaré un pequeño análisis para comentar este punto

En la matemática al igual que en la poesía hay que distinguir forma y contenido.

La forma está subordinada a su buena construcción y para ello se debe estructurar en base a la Lógica Simbólica y a un lenguaje particular y simbólico que le es consustancial, el “Lenguaje Matemático”y que es la que permite en primerísimo lugar su buena arquitectura, en cuanto a entregar expresiones que estén bien formadas. Estas expresiones se corresponden con axiomas, teoremas y proposiciones, que son lo que nombro artefactos matemáticos, en cuanto a sus contenidos y ellos deben responder sí o sí con los criterios de verdadero o falso. 

Para construir un artefacto matemático hay que seguir determinadas reglas de formación que se corresponden con una ordenada y bien construida cadena de expresiones que deben estar subordinadas a la lógica de construcción que les impone el lenguaje matemático. 

Pero no basta el orden y lo bien construidos que deben estar los elementos usados en la construcción en estos artefactos, también ellos se deben subordinar a que cada frase matemática (ello por ponerle un nombre adecuado a lo que expongo) que contienen deben estar de acuerdo con el criterio de verdad o falsedad que impone la Lógica Simbólica y también la Matemática. Cualquiera que sea el artefacto matemático, debe estar de acuerdo con una verdadera síntesis y ser susceptible de un riguroso análisis que permita establecer su verdad en el caso de axiomas y teoremas y en el caso de proposiciones, poder determinar si ellas son verdaderas o falsas. También hay proposiciones que pudieran estar abiertas y en espera de poder ser solucionadas, en cuanto a que ellas pudieran ser verdaderas o falsas. Todo esto último, en cuanto al análisis se corresponde con la forma y el contenido.


En cualquiera de las ramas de la Matemática, llámese Aritmética, Geometría, Cálculo Diferencial e Integral, por sólo nombrar algunas, muchas proposiciones aparecen como problemas y éstos deben ser resueltos en términos de un final correcto, si es que ellas tienen solución (verdadero), usando para ello cadenas de frases matemáticas bien construidas y de acuerdo al criterio de verdad en que ellas deben estar sustentadas.

Un artefacto matemático es hermoso en la medida que está sujeto a la mejor de las síntesis y en su construcción no se han empleado elementos superfluos o repetitivos y todas las frases matemáticas deben estar amalgamadas adecuadamente, de tal manera que en un posterior análisis (lectura matemática), tenga el orden adecuado y no entorpezca el mismo.

Finalmente en cuanto al contenido, éste tiene riqueza en la medida que el artefacto sea de importancia y relevante (aunque no lo sea al instante de ser constituido), ya sea en el desarrollo de la Matemática in toto o que sea de mayor o menor utilidad para otras ciencias.

3. Matemática-Poesía


A la luz de lo que he expuesto anteriormente, la relación que he encontrado en ambas está a la vista y no merece mayores comentarios de mi parte, pero tengo la certeza que más de alguno pensará que de acuerdo a lo descrito, cualquier ciencia se toca con la poesía y en eso estoy de acuerdo, ya que cualquiera que sea ella, tendrá un lenguaje propio que deberá ser construido adecuadamente (hermosa en su forma), para que sus propios contenidos provoquen en el lector o estudioso de esa disciplina la conmoción que le alegre o encante su espíritu (riqueza en su contenido), claro que a diferencia de la Poesía, será un universo sesgado, obviamente para quien sea parte activa o pasiva de la misma y que realmente se interese en ella.

Por último, hago notar que este escrito no es nada más que un corto resumen de aquello que pienso respecto a la Matemática y a la Poesía, lo que naturalmente podría extender en cada uno de sus puntos.

©Lionel Henríquez B.
Valdivia, Marzo de 2014

Mi foto
Nombre: Lionel Henriquez

Lionel Henríquez Barrientos, nacido en
Santiago de Chile en el año 1946. Desde 1974 y hasta 2013 se
desarrolló y actuó profesionalmente como académico enseñando Matemáticas en la
Universidad Austral de Chile en Valdivia.
Ciudad de ríos, lluvia, árboles, flores y
construcciones típicas en madera que se añejan en
el tiempo, lo invita en el año 1990, por su singular urbanismo y entorno natural, a entrar en la poesía –esa que desde niño dormía en su mundo- como una forma de expresar la belleza que adorna su
maravillosa atmósfera y entorno. Sería sólo un primer paso ya que también su universo esencial irrumpe en los textos, como una urgencia interior, aquietando su alma, su espíritu. Desde ese comienzo su obra ya está en dos libros inéditos con derecho de autor en Chile y cinco publicados, cuatro en Monterrey, México,: "Entre dos manos.2005, "Entre gritos de luz".2007, "Verbos en aguaviento" (prólogo y compilación de textos de cinco jóvenes universitarios y poetas participantes de mi Taller de poesía efectuado en la Universidad Austral de Chile. 2008) y, "Gárgola. La Aventura del espectáculo".2009 y el otro en Santiago, Chile: "El tren de las distancias".2005. En las antologías “Sin Tinta ni Papel".2004, "Intramuros".2005, (ambas editadas en Santiago, Chile), “Nueva Poesía Hispanoamericana”, dos ediciones.2004,(Lima, Perú)y, "poemas de mar a mar" 2006,(Barcelona, España). A lo anterior se suma el prólogo a la segunda edición del libro de cuentos "Misteriosas Aventuras de Villanueva". Barranquillas, Colombia. 2007. Libro de autoría del escritor colombiano Mario Ramón Mendoza; y "Verbos en aguaviento". Revista Oficio (revista de contracultura). Vol XX. Nº 257. Pág. 13. Enero de 2009. Monterrey. México.

Actualmente, noviembre de 2015 y después de retirarse de la Universidad Austral de Chile, Valdivia, se ha radicado en la Ciudad de Chillán, Chile y está dirigiendo dos talleres de poesía en la ciudad. Uno para alumnos de la Universidad del Bío Bío, sede Chillán, como profesor Part-Time y el otro para algunos escritores de la misma ciudad.

Lionel Henríquez Barrientos
http:lionelhenriquezb.blogspot.com

Chillán-Chile

Free counter and stats for your website on www.motigo.com ¡Recomienda esta página a tus amigos!
/

Powered by Blogger